El Kende, la luna y los terremotos: algunas cosas que regresan en agosto
Sobre papamarto, Gramadales, un eclipse que no vimos y las cosas que se mueven sin pedir permiso. Agosto ha venido atribulado. No por una sola cosa —eso habría sido demasiado ordenado—, sino por varias de esas variables cotidianas que deciden precipitarse al mismo tiempo: el trabajo, la familia, los estudios, las amistades, los planes de futuro y ciertos ajustes del pasado que uno posterga como si el pasado aceptara reprogramaciones. El pasado, por desgracia, no admite adendas. Si las admitiera, hace tiempo habría solicitado una ampliación de plazo. Y entonces ocurrió el eclipse. El 12 de agosto de 2026 la Luna se interpuso entre la Tierra y el Sol. La franja de totalidad cruzó Groenlandia, Islandia, parte de Rusia, el Atlántico y España, hasta rozar Portugal. Desde Lima no vimos cómo el día se convertía brevemente en noche. Vimos algo bastante más contemporáneo: transmisiones, mapas, fotografías, simulaciones y videos que comenzaron a circular antes de que la sombra terminara d...